lunes, 15 de abril de 2013
miércoles, 27 de marzo de 2013
Infancia.
Tengo una canción en la memoria que se corta porque la cinta pedía cara B.
Tengo noches de viaje hacia el levante. Una piscina, calor y el mar.
Tengo paseos infinitos por la playa y amaneceres de verano en una lonja para ver llegar la carga. Aquel silencio familiar y acogedor que extraño tantas veces.
Tengo helados y manchas en la ropa con vida corta. Un ángel que las hacía desaparecer.
Tengo mañanas compartidas entre dos, y tardes, y noches. Tengo una persona que me recuerda desde Colombia mientras yo la recuerdo desde aquí.
Tengo mesa para cuatro, reserva para cuatro. Pizza familiar. Y cenas calcadas los viernes.
Tengo desayunos especiales, chocolate en esa cama con historia.
Sandra
Tengo noches de viaje hacia el levante. Una piscina, calor y el mar.
Tengo paseos infinitos por la playa y amaneceres de verano en una lonja para ver llegar la carga. Aquel silencio familiar y acogedor que extraño tantas veces.
Tengo helados y manchas en la ropa con vida corta. Un ángel que las hacía desaparecer.
Tengo mañanas compartidas entre dos, y tardes, y noches. Tengo una persona que me recuerda desde Colombia mientras yo la recuerdo desde aquí.
Tengo mesa para cuatro, reserva para cuatro. Pizza familiar. Y cenas calcadas los viernes.
Tengo desayunos especiales, chocolate en esa cama con historia.
Sandra
jueves, 21 de marzo de 2013
Fue un placer, cobardía.
Nadie entiende que es algo diferente pero que no debería serlo, que no debería ser ni más ni menos. Que puedo querer de otra manera, que puedo querer de mil maneras. Pero querer es querer aquí, ahora y siempre.
Que lo desconocido solo lo es hasta que lo conoces. Que prejuzgar nunca fue juego limpio.
Que las mentes cerradas no deberían abrir la boca.
¿Nadie entiende que hay que dejarlo entrar?
Pero no a la cobardía, nunca ella me empujó a nada y eso duele. No quiero vivir más a su sobra. Ya no vivo más a su sombra.
Sandra
Sandra
martes, 19 de marzo de 2013
Sin palabras y en silencio.
Aunque nunca mis palabras repercutan en tu pecho.
Yo lo mismo he de quererte, con los ojos, con el alma, sin palabras y en silencio.
Como sufren los que aman, los que aman en secreto.
Porque te llevo en el alma, como si fueras un sueño,
como si todo lo tuyo se adormeciera en mi pecho.
Bendita sean las horas que me traen tu recuerdo cuando a solas en mi cuarto
sin mirarte, yo te veo.
Y aquel viajero incansable que se llama pensamiento
que me lleva a todas partes para cubrirte de besos.
Porque tu me has enseñado ha querete desde lejos, con los ojos, con el alma.
Sin palabras y en silencio.
lunes, 18 de marzo de 2013
Graffitis.
CUANDO EL DECRETO QUE PROHIBIA LOS LIBROS Y LAS PALABRAS INCLUYÓ LOS GRAFFITIS
LAS CIUDADES ENTERAS COMENZARON A ARDER.
Y LAS PERSONAS CON ELLAS.
sábado, 16 de marzo de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
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